Ideario

mosaicoComo Centro Educativo Mercedario 

  • Queremos formar personas: con capacidad de reflexión, iniciativa, creatividad e inquietud por el saber; con sensibilidad crítica, para enjuiciar la realidad en que viven; con una conducta responsable que respeta la libertad de los otros.
  • Una persona con capacidad para afrontar el compromiso de ser sujeto activo de su propia historia, asumiendo la realidad concreta del lugar en que vive; con aceptación de su trabajo como medio de realización personal, en colaboración con el plan de Dios por un mundo más justo y fraterno.
  • Una persona libre y responsable, que encuentra la verdadera felicidad en vivir para los demás; con una vida de relaciones sanas, positivas y fraternas con todos y todas; que superando el individualismo sea sensible a lo comunitario.
  • Una persona que vive abierta a la trascendencia y, más en concreto, al misterio que se nos ha revelado en Cristo – Jesús.
  • La finalidad de la misión educativa mercedaria es ofrecer formación integral y liberadora, de tal manera que la acción educativa y el testimonio de educadoras y educadores sean una invitación constante a crecer en libertad, según el evangelio.
  • Por ello, apostamos por una educación liberadora que abre a las personas al uso responsable de su libertad personal y al respeto a la libertad de los demás.

Como Comunidad

La fuerza integradora de nuestro centro radica en la comunidad educativa. La educación es obra de toda la comunidad educativa. Todos los miembros que la forman (Alumnos/as, padres/madres, educadores/as y personal no docente) son miembros activos de la tarea educativa. Educamos desde una comunidad educativa que forma a las personas para lo comunitario.

Que educa en valores

  • Nuestra identidad mercedaria nos impulsa a optar por una educación “EN y PARA” la libertad. Por ello estamos llamados a formar personas con un nuevo modo de ser y activar en línea de liberación evangélica. Esto supone lograr que los/las alumnos/as sean respetuosos con la libertad de los demás; aprendan a hacer buen uso de su libertad personal y sean conscientes de que la liberación total de la persona se realiza en la DONACIÓN de sí mismos al servicio de los demás.
  • Educar “EN y PARA” la solidaridad supone crear, en el interior de nuestro centro, aquellas condiciones para que todos/as puedan desarrollarse integralmente. Crear un clima de diálogo y de relaciones donde se respeten los intereses, valores y las ideas de cada una de las personas. Optar por una metodología participativa donde la comunicación, la cooperación mutua y el trabajo en equipo predomina sobre el quehacer individual.
  • Educar “EN y PARA” la justicia comporta que los/las alumnos/as lleguen a ser conscientes de las realidades de injusticia más cercanas y que adopten una actitud crítica y comprometida ante esas realidades. Supone rechazar todo tipo de discriminación; valoración, respeto y tolerancia ante las ideas, opiniones y creencias de todos; disposición de dar a cada uno lo que le corresponde y ayudar a las personas más débiles para que sean capaces de superarse y sentirse iguales a los demás.
  • Educar “EN AMOR” para la fraternidad supone desarrollar la formación de la conciencia comunitaria y social. Valorar el sentido del servicio y amor gratuito como signo de contradicción en un mundo competitivo e interesado.